domingo, 22 de diciembre de 2019

UN PENSAMIENTO


UN PENSAMIENTO 

Querida Dina, en mi mundo de acuarelas me recuerdas a Rubén Darío y su cuento “a Margarita Debayle”

Tú serías esa princesita traviesa y “Mujer de Helio que por un capricho
Quiso subir al cielo con tu Complexo de Culpa y enseñárselo al Señor.

También con un amor inédito que columpiabas en tus árboles verdes.

Al contrario de aquella princesa del cuento, tú imbuida de helio
Nunca valoraste  esa alfombra de suelo y buscaste  ser fugaz estrella

Arriba, en los confines del universo donde metafórico cielo
Albergara para siempre tu poesía, tu cuerpo etéreo  y tu sagrado silencio.

Sin dudas eran infame mis rimas, mi prosa brutal  y mi delicada  e incontenible  ira

Mientras el linfático llanto; destrozaba la nuez en mi impúdico infierno.
La tierra dicen que al girar no gira y yo que todo lo sabía
Del final de tu cuento que hoy lamento, nunca supe nada.

Edelina, está linda la mar y tú eres en fin, estrella del cielo.

El viento nunca será olvido siempre será recuerdo.

Derechos Reservados © Jaime León Cuadra


jueves, 1 de diciembre de 2011

REINO VEGETAL

Descubrí en un gesto onírico
que el hambre vive entre mis piernas
van a la caja de música
las falanges del pedófilo
aprietan la dentadura
mientras muerdo un pimiento.

Sacar mutismos de mis arrugas
acelera el grito de los naipes.

Es magnífico danzar en la antorcha
contraer su vástago atrofiado.

Hay objetos en mi mesa
que han violado el labio de la venganza
objetos varios,
como el mango de un cuchillo
duro y frágil en mi lengua
mientras musito con mi hígado.

El batiscafo sudor relampaguea…
quizá el intersticio de mi ventana
salga como daga en mi voz.
Pimientos, pepinos…
la vegetación es sinergia
en mi sur.

Derechos Reservados © Dina Bellrham

lunes, 28 de noviembre de 2011

RETOUR I


Días famélicos.
Un invierno empolvado y náufrago...
Yo me siento invisible,
archivada en un lienzo arcaico
que nunca fue famoso.

Me duele aquel solaz macabro
que construyen mis óvulos,
de a poco pestañeo
palabras estériles...

Mujer, no quites tu lengua de fuego
de mi urdimbre de arrugas
(soy vieja cuando escribo)

Noches sódicas tatúo
mientras me hago la dormida.
A veces creo que me odias
y remites un gesto escatológico
desde el lupanar donde habitas...
porque sin fantasmas no hay pasado
porque el piso es un tentempié
de sabor a mandrágora
(y yo soñé que me mordía aquel hombrecito).

Regurgito tu laberinto epicúreo
sólo porque te da la gana que sea hoy:
cuando la tristeza descansa en las uñas
como la mugre,
cuando bajé el interruptor del pulso
cuando la hoja huérfana
apuntó mi cuello de pasos.

S←Á←R←T←A
he dejado tu interviú sigiloso
que nunca entendí;
es que contigo aprendí a creerme funámbulo
y colgar tu ombligo de cenizas
en mi escondite
y esperarte...
desteñida cuando te exilias
siempre esperarte.

Derechos Reservados © Dina Bellrham

domingo, 27 de noviembre de 2011

ENTREVISTA ABRIL DEL 2009

Francisco Díaz

¿Cuáles son tus influencias literarias y artísticas?

El arte está en todas partes. Me influyo mucho en mis estados de ánimos, soy una ruleta rusa en aquello, o un ferrocarril. El arte en la enfermedad, en la muerte, en la vida misma aunque a veces la trate de manera fatal. De escritores, no creo que la palabra sea influirse, más bien sentir admiración, y soy ferviente por Pizarnik, Lorca, Cortázar, Parra, Rojas, Neruda (aunque ya no como antes), Mistral, Nietzsche (lo admiro mucho a pesar de su interesante machismo), Pessoa, Chantal Maillard, Alfonsina Storni y claro, de pintores como Dalí y Frida a ella sobre todo, no sé, me gusta saber que nacimos el mismo día. Creo, en general, que un artista no debe intentar copiar a los que admira, claro, que esto es muy peligroso, ya que no te das cuenta. Recuerdo que un día un amigo, me dijo ” ¿quieres ser original? enciérrate en un cuarto y no salgas nunca”. No debemos ser influidos, más bien inspirados.

¿Cuáles fueron tus primeros poemas, cuentos o novelas que recuerdas haber leído?

Hesse con “El Príncipe Siddharta”, “Atrapado sin Salida” de Ken Kesey, las rimas de Bécquer, Neruda con “Veinte Poemas de Amor y una Canción Desesperada”, Rubén Darío con “Sonatina” (la princesa esta triste, que tendrá la princesa, los suspiros se escapan de su boca de fresa…), Dolores Veintimilla Galindo (Ecuador) con “Queja” y “A mis Enemigos”, “Primavera, mística y lunar” de Arturo Borja y “Canción de Navidad” de Dickens.

¿Qué función cumples en el grupo literario Buseta de Papel?

Pues soy miembro activo del grupo. Buseta ya lleva cinco años en función, con recitales poéticos, en donde invitan a otros escritores del país, y también extranjeros. Somos difusores culturales, siempre intentando mantener el arte prendido, que no se apague. Ya sea, haciendo antologías, concursos, encuentros literarios. Los fundadores son Augusto Rodríguez y Miguel Antonio Chávez. Yo ingresé recién hace un año, nos reunimos cada semana, y hacemos talleres, con nuestros escritos. Buseta de Papel, viene de los buses que usualmente se usan acá en Guayaquil, querían encontrar un denominador que vaya acorde de donde somos de ahí BUSETA y pues papel, que donde van nuestros hijos.

Cuéntame brevemente tu experiencia en la realización de tu libro “Con Plexo de Culpa”.

Fue el libro más apresurado en cuanto a publicación. Los poemas ya estaban desde hace tres años. En ese poemario hay textos, como te digo, desde hace ya años, otros que surgieron durante los 4 meses en que se dio el proceso de publicación, la foto de portada me la tomé yo misma, fue todo rápido, el contrato, la revisión. El problema del apuro fue, que se acercaba la feria del libro (julio) y era el momento preciso para un lanzamiento, así, que lo lancé, en julio de 2008, me lo presentó un conocido comunicador de acá Bernard Fougéres, estuvo mi familia, que apenas conoce lo que escribo y que me escuchaba leer y se espantaba a veces, no sé porqué, pero fue el día más triste de mi vida, tanta alegoría, tantas copas, los discursos de mi familia, sobre todo el de mi tío que no había leído ni siquiera una palabra de mi libro, me llamaban “el futuro de la patria” como si fuera esos niños con esperanzas. Me gustó ver a mis amigos en el lanzamiento, verlos a ellos orgullosos, pues sabía que sí habían leído alguna vez en su vida un poema mío. Luego en mi casa “En el barrio de Midas”, yo me sentía atrapada, todos hablaban a mis espaldas, un tipo que ni conocía dio otro discurso añadiendo que era el tesoro de mi pueblo, yo sólo me sentía más triste, por eso es bueno que lleve ese título, es el libro de la euforia, del orgullo falso de los que no saben leer cuando se saben de memoria todo el alfabeto.

¿Cuál es la parte del cuerpo humano que te trae mayor inspiración a la hora de realizar un poema?

El sistema digestivo, el muscular, el óseo. Me gusta mucho la comparación con los objetos comunes, el cuerpo humano con los objetos comunes.

¿Cuánto tiempo le dedicas por semana a la composición de poemas y a la lectura?

Trato que sea todos los días, es decir, me vuelvo literalmente loca si no escribo uno o dos poemas, o más, en una semana, pienso que se me van los duendes. Leo todas las noches, de libros varios, tengo en mi velador, a lado de mi cama, los cajones llenos de libros y comienzo a leer, me gusta releer a Pizarnik (poesía completa, edición Lumen), Lorca, Rayuela de Cortázar, Rojas, etc. También, escribo en diario, que lo escribo de manera poética, al cual, también ocasionalmente, me gusta releer y señalar frases que podrían valer para poemas.

¿Piensas que tus poemas producen terror y tristeza entre tus lectores? ¿Por qué?

Pensaba eso. Pero en realidad producen un apego a la vida. Escalofríos. Hablar de muertes, de intentos de muertes, de hastío; va sensibilizando al lector. Además, no sé lo que opinen mis lectores, es un libre albedrío. Yo escribo, después, ellos navegan en su mundo.

¿En qué se diferencian tus poemas en el blog Inspiración a Media Alba a tus otros poemas en el blog La Mujer de Helio?

Oh, pues, técnicamente, La Mujer de Helio es prosa poética, en el otro blog, son poemas, en verso libre. La Mujer de Helio es mi favorita, mi consentida, ella es la valiente que no tiene pelos en la lengua, y habla toda mi vida, además, es un juego psicológico de doble personalidad, como me dijo Jorge Boccanera “un texto surrealizante”, hay mucha locura y delirio en ella, en mi, en las dos tanto que muchas veces se convierte en barroco. La Mujer de Helio tiene ya un lenguaje propio, de ahí el nombre, suspendida en el aire atada por un hilo, que el YO en el mundo con los pies en la tierra. Ahora, en el blog de Inspiración a Media Alba, son textos sin configuración, algunos los llamaría poemas, versos libres, etc, son individuales cada uno. Si pones a la Mujer de Helio y a los textos del otro blog, no parece que fueran escritos por la misma persona. Es por eso, que no siempre escribo de ella, es cuando está preparada. Pero creo que ya va muriendo.

Dado a que estás estudiando medicina, qué es más difícil para ti, componer un poema o realizar una cirugía y ¿Por qué?

Llevo casi un año sin estudiar medicina. Estoy atorada. No sé que hacer. Se me fue el amor por la medicina. Pero me gusta abrir venas. Cuando vi la materia de Cirugía, era impresionante, es majestuoso, ver un pecho abierto, y ver latir el corazón humano. Tanto la cirugía como el poema, se hace difícil si no hay vocación, y no sólo eso, si no hay amor por ello, práctica, constancia.

¿Qué proyectos tienes en mente para este resto de 2009?

Pues quiero publicar La Mujer de Helio, mi fin, en alguna editorial fuera del país. Seguir escribiendo. Decidirme, o seguir con la medicina (aunque ya me aburre) o empezar letras. Radicarme en otro país, como Argentina o Chile. Y dejar de tomar medicinas.

¿Qué escritores o poetas ecuatorianos muy cercanos a ti, nos recomendarías a los lectores de Revista Semifusa?

Sonia Manzano, Ana María Iza, Augusto Rodríguez, Siomara España, Ana Minga, Miguel Antonio Chávez, María de los Ángeles Martinez, Luis Bravo, Tamara Pin, Solange Rodríguez.

Fuente: LaSemifusa.com

DESVIACIÓN DE LOS CUENTOS DE HADAS


I

el final del bosque
es una fiebre temprana
y la tierra
tiene el peso de los pájaros:
estoy perdida
pero
todos los finales
son un bosque
fiebres tempranas
livianísimos.

(blancanieves)

II

quisiera estar donde mi ojo brillaba,
pero cuando voy a verme sigo detenida
y mi boca parece un caleidoscopio;
entonces regreso con ésta mujer
disfrazada de mí

ella es exasperadamente nueva
perfectísima.

(dorothy)

III

sólo recuerdo las palabras imprescindibles
como la partícula del vacío
o xilófono

silencio

burbujas
es que las palabras son inmutables

terrible que emerjan
de seres prescindibles

(la cenicienta)


IV


tarde,
el relámpago.

Pensé que era temprano
y desperté traslúcida sobre una hoja

(la bella durmiente)

Imágenes: Maggie Taylor.
Derechos Reservados © Dina Bellrham

PUNTO CIEGO

Fotografía: "Lúdica", Dina Bellrham

la ranura del llanto
es la mitad
del ojo de un niño
metido en el espejo

el llanto
es una prolongación de hastío*****************de multitudes.

por eso, el hombre
sólo llora dentro
de las reiteraciones íntimas*******************del ojo

el niño, también
es una prolongación de hastío
una subversión*********************************de multitudes

Derechos Reservados © Dina Bellrham

ELEGÍA INDIVIDUAL DE ENVIDIA NO SANA



mi sueño es una tortuga primeriza en un estanque de agua;

hay un muro de piedras en el hipocampo

mi sueño es una hormiga corriendo en la baldosa

pero el dedo llega antes que se sumerja en un zapato.

todos los dormidos tienen un hueco en el reloj

les duelen sus fragmentos de siestas…

quisiera que tuvieran los días enteros

a ojos abiertos, multiplicados…

Derechos Reservados © Dina Bellrham

PERÍFRASIS DEL POEMA

Fotografía: Dopa, Dina Bellrham

Es claro que éste es el poema gobernante, prolífico. Pero mi tortuga está hambrienta, quisiera rozar mi dedo índice en su cabeza, que sencillamente me la imagino viscosa como sus patas traseras, todas mis fobias se concentran en unos besos hasta que mi boca queda plisada en el vidrio donde la observo, y mi mano cuenta escudos en su caparazón. Mi tortuga se eleva, y pienso que ama tanto mis dedos en sus placas que le he provocado un orgasmo. Todo mi cuerpo se concentra en el poema que va a nacer. Lúdico, y mi cerebro se llena de cabezas de penes; debería masturbarme antes de escribir. La tierna, muda, pug, de ojos intranquilos, que me recuerdan a alguien que una vez me cortó algo, está extrañada; mi cuerpo es violento, mi mano baja y atrapa una ola, hasta que es arrastrada al fondo y pierde los dedos. Mi vejiga está hinchada que debo correr con el short junto a los pies y mi perra espera en la puerta del baño, cuando realmente no alcanzo a verla, se rompen otras olas, mi mascota me parece una fotografía vidriosa. Me vuelve el poema, que debo, es obvio, hay que escribir, todas las ideas están metidas en los pulmones; pero la flema se ha movido, no sé si está, o se fue en la ola, o se quedaron prendidas en el filo de uno de mis vellos púbicos, o está en mitad de la uña, junto con estreptococos, cuando bajó mi mano. He cocinado mis pies dos horas en la tina, culpándome, mi rostro es un anciano en el espejo, pero los senos siguen erectos, rosados como las vulvas de las nenas en aquellas maternidades donde sus nombres están escritos tan bellamente, mientras sus familias las miran desde el vidrio, y plisan sus manos, además de sus bocas. De lo desnudo que estaba mi reflejo ahora tiene medias de colores azules y verdes haciendo cuadros, hay dos centímetros de piel hasta llegar a una licra, la chompa blanca es amplia que podría entrar un librero o una nube. El poema reposa en mi saliva, y estoy otoñal. Yo misma soy hija, y tengo dos hijos, la niña duerme en el piso, almohada y osito del tamaño de ella, no puedo abrazarla, tan finísima, entra en mi cuello, si pudiera contarle fábulas… es muda, no habla como el otro, oscuro como la noche. Mi amiga me pregunta si escribo poemas, en este instante, ella es la liebre, olvida su antigüedad que perdemos tiempo presentándonos continuamente. Miento. Le he dicho que el poema es magnífico, y vuelve a su etereidad: el asesino aparece en escena apenas dos amantes terminan una buena actuación coital. Reímos hasta que nuestra columna se curva, me duele exageradamente el diafragma que recuerdo que no hay poema.

Derechos Reservados © Dina Bellrham

RETOUR

"las dos fridas", Frida Kahlo

He lamido tu vagina
habitada de carroña;
los pies en el techo
se quedaron cuajados
como lámparas.
Se fueron los copos de nieve:
pura baba
pura tripa…
Mujer, vos sigues tan puta
y yo guardo biblias en los ojos.
Estamos muertas de miedo: juntas.


lunes, 14 de junio de 2010, 0:26

Derechos Reservados © Dina Bellrham

NO ES TAN VERDE - NÃO É MUITO VERDE

Obra: Servio Zapata, Ecuador

Tengo los pies sembrados en el humus.
No sé porqué todos se perturban con los árboles
y se recogen como pasas en su sombra
o le suman una casa en sus espaldas
para que los niños se crean altos.

Otros dejan sus finales eupépticos
y se piensan bucólicos e inmortales.
No es tan verde ser un árbol
y que te arranquen los sexos.
No es tan teillieriano ser uno
y nombrarlo
hasta en medio del fideo de la sopa
porqué ya dije que los pies
están en el fondo de la tierra
que me aburro de los niños
arrimados en mi vulva
con sus historietas de zombies.

No ha sido gran cosa,
estar en el mismo lugar
todos los días.

Prefiero ser un mueble con ruedas
y que unas nalgas me calienten.

No es tan verde, olvidar las alas.

2:24 02/02/2010

Traducción al portugués:



Tenho os pés semeados no húmus.
Não sei porque todos se perturbam com as árvores
e se abrigam como uvas na sua sombra
ou lhes acrescentam uma casa nas suas costas
para que as crianças se sintam altas.

Outras deixam os seus finais eupépticos
e julgam-se bucólicas e imortais.
Não é muito verde ser uma árvore
e arrancarem-te os sexos.
Não é muito teillieriano ser uma
e nomeá-lo
até ao meio dos fidelinhos da sopa
porque já disse que os pés
estão no fundo da terra
e me aborreço com as crianças
encavalitadas na minha vulva
com as suas historietas de zombies.

Não foi grande coisa
estar no mesmo lugar
todos os dias.

Prefiro ser um móvel com rodas
e que umas nádegas me aqueçam.

Não é muito verde, esquecer as asas.

(trad: aa)
fuente: http://arditura.blogspot.com/2010/08/no-es-tan-verde-nao-e-muito-verde.html


Derechos Reservados © Dina Bellrham

LOVE

Los amantes Nº2, Virginia Palomeque.

Mis pies-techos aúllan
y regurgitan las goteras,
todas las torres
sobre mi abismo
_________a cuatro patas;
todos los montes
contra arbustos
_________relinchan:
no hay amor sin bragas
acumuladas de viernes
o subibajas,
me atraganto de ti,
me rebozo
______hiervo.
Hay canas en mi lengua.

Derechos Reservados © Dina Bellrham

ÁRBOLES

Dibujo a carboncillo por Dina B.

De los árboles
nidos abandonados
pájaros migrando al sur,
de los árboles
su sombra de mandíbula,
mi columna de chimpancé
_____________adormecida
trenes estrábicos
_________invierno
de los árboles
locura y sed,
mis piernas
como paraguas extendidos.

Derechos Reservados © Dina Bellrham

TRATADO DE LA REALIDAD

Mujer en el bar, Diane Arbus

Era mi rodilla el bastón hambriento de polillas,
precaria, trémula, descansada de iglesias,
porque mi realidad cuando pasó
era sólo una sospecha…
Las luciérnagas no necesitan interruptores
ni faros que guíen su caída al abismo;
mi lluvia suicidó la lumbre y los espejos.
Porque mi realidad siempre venía
absorta y enredada en camillas blancas.
Era mi sonrisa la oreja de Van Gogh
en un florero de mi estancia,
reía luego de las visitas y los tentempiés;
porque mi rostro era una simulación
de edificios y autos estacionados,
porque el mar no es mar
sin mis huesos atados como madrépora en el fondo,
porque el amor no es amor
desde que muero por costumbre ilícita
y me resucitan por limosna en los barcos.
Era falda y dedo gangrenado al filo de la luna
alimentaba a los peces del dios mudo y ahorcado,
del dios que parió panes en un cuento de ogros;
porque mi fe se cayó con los dientes de leche,
y en el sudor de un niño en el semáforo en rojo.
Era una muñeca de porcelana con afeites de tulipanes,
pero otras muñecas rompieron sus rieles,
porque mi realidad cuando pasó
era una sospecha
roja, cancerígena,
mundana.

Derechos Reservados © Dina Bellrham

ÓLEO

Óleo
Ninfa, Dina Bellrham

El tiempo reposa en mis fosas nasales y es absurdo. Destruyo el nudo de la soga de mi péndulo, abrazo el cuerpo cansado de mi perro. La soledad me habla su mundo de floreros sordomudos. Ni a los niños en mis vías les permiten correr como estufas incendiarias. No he podido pestañear las resbaladeras de antaño, los ojos de mis manos quedaron adosados a cataratas, prisioneros. La sangre nunca más vio la contaminación de los carruseles. Hasta mis lágrimas están en prisión, cuajadas inventando los delitos. Hiedo a lámparas y a focos de velador pues me arrancaron las luciérnagas de los pezones. Ya ni hablar de mi columna que hoy carga smokings almidonados, suben y bajan semejando escaleras eléctricas de malles, jugando como aquellas pandemias recién preñadas.

Derechos Reservados © Dina Bellrham

LA INSENSIBLE

Henry Fuseli, Silence

La insensible
jamás nutrió el bonsái
que habitaba en su ojo
descubrió que abrir las piernas
era más fácil que abrir los brazos
por eso revienta sus grifos
y enciende sus cuernos.
La insensible
mató la cuna y los pezones del hambre
nació columpio
y pronto se deshizo de los niños,
amarla es irrumpir el silencio de las piedras.
La insensible
por insensible dejará huérfana su sombra.
Romperá su voz de lluvia
para olvidar la melancolía de los dientes.
La insensible transita en su diástole,
como su padre hecho ovillo
en alguna botella fermentada de espinas.
Importa poco su esqueleto fútil
y la jauría carcomiendo los retratos.
La insensible prefirió arrancar sus oídos
a los relámpagos en su pecho.

Derechos Reservados © Dina Bellrham

FUGACIDADES

Dreaming of you, Talantbek

El cuerpo se acuerda de un amor como encender la lámpara.
Alejandra Pizarnik.


Las muertes momentáneas se escabullen en los retretes mientras gasto mi sexta uña. Vos golpeas horizontal tu disnea y el tiempo pasa por ti como los trenes del sur: marchitos. Yo soy el vacío devorado por polillas y espectros, soy más que eso, soy el repetido roer de los baúles abandonados en los áticos. Me aman vestida pues mi fachada produce náuseas y lágrimas, elevar mis piernas y gritar, elevar mis piernas y romperme en miles de voces. Los besos en la boca cuestan veinte dólares y me estoy quedando sin monedas. Qué difícil parar las llamas cuando el incendio lleva años transitando en las misma llagas. Meretriz. Soy tu meretriz de cartera, y siempre termino en el baño suplicando muerte a mi reflejo. Las sonrisas se disocian cuando caen las cutículas. Prendo otro dedo, roncas y absorbes las paredes. El vacío resbala a mis pies. Hacernos los cuerdos no conviene cuando las lágrimas nos tiemblan en los ojos, cuajadas, estacionadas. Por eso nunca encendemos las luces, para que los amores no aparezcan cual fantasmas suplicando abrir sus tumbas.


Talantbek

Derechos Reservados © Dina Bellrham

ALICIALICIALICIALICIA

Almost Alice, Maggie Taylor

Ella también quiso
decapitar a Cheshire
pero tantos años
en las maravillas
y de botella en botella
hoy fornica apresuradamente
con el conejo blanco
y se corta las venas
con las barajas
antes de ir a tomar el té.
Ella hoy hace mares por deporte
y las ratas surfean en las tartas
espolvorea pimienta en sus silencios
Ella, desnuda en medio de erizos
despierta en el vientre de su hermana
ya no cuenta su viaje repetido
abre la boca
de repente la oruga
es una caja de Xanax
y apenas su esqueleto entra
en la camisa de fuerza.

Derechos Reservados © Dina Bellrham

MERCA-NICOMIO

"Casa de locos" Goya

No somos más
que préstamos bancarios
víveres en fila express
dicotomías de funámbulos
y escases de lluvias.
La costumbre
nos lame la entrepierna
nos compra
y terminamos vestidos de puta
repetidos
entaconando sueños.


Derechos Reservados © Dina Bellrham

PUERTA DE EMBARQUE N 7

Fading away, Maggie Taylor

Extraño que estallen
los relojes en mis manos.
Cuando el invierno
era un parque infantil:
cigoto y lúdico.
Lo extraño a él,
que tiene el nombre de todos.
Como los aeropuertos
repletos de maletines parlantes
y columnas escurridizas.


Derechos Reservados © Dina Bellrham

LOS CUERPOS

Cuerpos pintados: artistas latinos, chilenos

Los cuerpos se curten solidarios en los abismos, alquímicos y arrendados. Las voces subyugan lluvias parpadeantes. Cinco minutos y jadeantes volvemos a injertarnos los relojes. Los cuerpos y las almas jamás confunden placer con negocios. El silencio se cuartea, los esqueletos tiemblan vacuos, y salimos como balas a las quimeras propias, huérfanos. Los cuerpos nunca hablan del padre muerto o de la pareja infiel. Son analgésicos, sucursales del tedio. Sexo de canciones arcaicas y poemas muertos. Cigarrillos de sepelios. Suicidas fracasados. Los cuerpos se curten, aprenden a sobrellevar los saltos de rayuelas mielínicas, se saben lámparas o floreros y protestan cuando les atribuyen alas o escaleras al músculo hastiado de puertas. A veces se enferman, se cortocircuitan, gritan horizontales, son finitos, nauseabundos. Cuerpos. Caminar, fornicar, morirnos impares. El polvo no sirvió de mucho en nuestros músculos. Ni siquiera para obligar al rostro a erigir una sonrisa.


Derechos Reservados © Dina Bellrham